Pileta Johnson RR 37

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La pileta Johnson RR 37 fue diseñada para ofrecer una solución confiable y duradera en cocinas de uso cotidiano. Su formato doble permite aprovechar el espacio de trabajo sin complicaciones, facilitando las tareas diarias de lavado y preparación de alimentos.

El acero inoxidable es uno de los materiales más utilizados en piletas de cocina por su resistencia al uso intensivo, la humedad y los cambios de temperatura, además de permitir una limpieza rápida que mantiene la higiene del espacio.

Descripción

La pileta Johnson RR 37 de acero inoxidable en formato doble es una opción práctica y resistente para cocinas que buscan una solución funcional y confiable para el uso diario. Su diseño simple y equilibrado permite una integración natural en distintos tipos de mesada, adaptándose tanto a cocinas domésticas como a proyectos de renovación donde se prioriza la durabilidad y la facilidad de mantenimiento.

Fabricada en acero inoxidable AISI 430, la pileta RR 37 ofrece una superficie higiénica y robusta, recomendada para tareas cotidianas de cocina como el lavado de utensilios y alimentos. Este material es apto para entornos de agua dulce y se caracteriza por su buena resistencia al desgaste, manteniendo su apariencia y funcionalidad con el uso frecuente. La terminación satinada aporta un aspecto sobrio y limpio, además de facilitar la limpieza diaria y reducir la acumulación de marcas visibles.

Con unas dimensiones de 63,3 × 34 × 15 cm y una capacidad de 26 litros, la RR 37 presenta un formato doble que optimiza el espacio disponible y mejora la organización de las tareas en la cocina. Su profundidad de 15 cm brinda comodidad durante el uso, permitiendo manipular utensilios y recipientes de tamaño habitual sin inconvenientes. Los bordes redondeados favorecen el correcto escurrido del agua y contribuyen a una limpieza más ágil.

Este modelo admite instalación bajo mesada, soldada, lo que facilita su incorporación en diferentes configuraciones de cocina y tipos de proyecto. Además, incorpora sopapa americana, asegurando un desagote eficiente y compatible con griferías y accesorios Johnson.

En conjunto, la pileta Johnson RR 37 es una solución funcional, duradera y fácil de mantener, pensada para acompañar las exigencias del uso diario y ofrecer una experiencia práctica en la cocina, sin resignar calidad ni diseño.

Beneficios

  • Acero inoxidable resistente al desgaste y al uso intensivo
  • Diseño simple y funcional, adecuado para cocinas domésticas
  • Fácil limpieza y mantenimiento cotidiano
  • Integración sencilla en diferentes tipos de mesada
  • Solución práctica para tareas diarias de cocina

Especificaciones técnicas

Modelo RR 37
Dimensiones 63,3 × 34 × 15 cm
Acero

430

Capacidad

26 L

Ambiente

Cocina

Profundidad

15 cm

Material

Acero Inox. 430

Sopapa

Sopapa Americana

Terminación

Satinada

Tipo de instalación

Bajo mesada, Soldada

Tipo de pileta

Doble

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Preguntas frecuentes

El mejor material para una pileta de cocina es aquel que combina resistencia, higiene y durabilidad en el uso diario. El acero inoxidable AISI 304 es uno de los más recomendados a nivel internacional, ya que contiene una alta proporción de cromo y níquel, lo que le otorga excelente resistencia a la corrosión, al calor y a los cambios bruscos de temperatura.

Además, su superficie no es porosa, lo que facilita la limpieza, evita la acumulación de bacterias y lo convierte en una opción ideal para cocinas de uso intensivo.

La medida ideal depende del espacio disponible en la mesada, del tipo de cocina y de los hábitos de uso. En cocinas chicas, una pileta simple y compacta suele ser la alternativa más eficiente para no perder superficie de trabajo. En cocinas medianas o grandes, una pileta más amplia (y especialmente más profunda) mejora la comodidad para lavar utensilios voluminosos, ollas y bandejas, y ordena mejor el flujo de trabajo cuando hay uso intensivo o varias personas cocinando.

Depende del modo de uso. Una pileta simple es práctica, ocupa menos espacio y funciona muy bien cuando se prioriza la mesada o cuando el lavado se apoya en lavavajillas. Una pileta doble suma eficiencia cuando se necesita separar tareas (lavar y enjuagar, por ejemplo) o cuando se cocina con frecuencia y se busca un circuito de trabajo más cómodo; en ese escenario, la doble suele aportar una ventaja real en productividad y orden.

La diferencia principal está en la instalación y en el resultado estético/funcional. La pileta bajo mesada se monta por debajo del plano de la mesada, logra un look más integrado y facilita barrer restos hacia la pileta sin interferencias de borde, aunque exige una instalación más precisa y depende de la compatibilidad con el material de la mesada. La pileta sobre mesada apoya sobre el corte, suele simplificar la instalación y es una solución funcional y muy difundida; la elección final suele responder al diseño buscado, el tipo de mesada y el presupuesto de instalación.

Para el cuidado y mantenimiento, la recomendación base es lavar luego del uso con abundante agua y secar con un paño o papel suave y limpio, porque eso ayuda a preservar la superficie y evita que se fijen manchas. En caso de aparecer manchas, la guía indica usar detergentes o cremas limpiadoras sin cloro aplicadas con paño suave o esponja de nylon, realizando movimientos en la dirección del pulido; luego se debe enjuagar con abundante agua y secar. Si la mancha persiste, puede utilizarse una dilución de vinagre de alcohol (una parte de vinagre y tres de agua), aplicarla sobre la superficie, dejar actuar cinco minutos, enjuagar y secar; y si aun así no alcanza, recurrir a pasta de pulir micro fina o limpiadores específicos para acero inoxidable, siempre siguiendo el sentido del pulido.

Sí, las rayas por uso normal son inevitables en superficies de acero inoxidable, pero no afectan sus propiedades y con el tiempo tienden a generar una apariencia visual más homogénea. Para minimizarlas, la guía recomienda no usar limpiadores abrasivos ni esponjas metálicas, evitar utensilios ferrosos, usar tablas como plano de apoyo para tareas de corte y no arrastrar objetos o utensilios sobre la superficie.

La guía advierte que existen productos y situaciones que pueden dañar la capa pasiva del acero inoxidable y alterar su capacidad de evitar la formación de óxido. Entre las prácticas a evitar se encuentra dejar en contacto prolongado elementos de metales ferrosos mojados sobre la superficie (por ejemplo, lana de hierro), exponerla a vapores corrosivos de detergentes, lavandinas o pinturas (incluso con envases cerrados), y apoyar objetos calientes directamente sobre la mesada sin un aislante.

Ante manchas, la guía indica comenzar con detergentes o cremas sin cloro aplicadas con paño suave o esponja de nylon, siempre acompañando la dirección del pulido, y luego enjuagar y secar. Si la mancha es persistente, recomienda la dilución de vinagre de alcohol (1:3), aplicada sobre toda la superficie durante cinco minutos, para después enjuagar y secar; y como instancia posterior, utilizar pasta de pulir micro fina o limpiadores para acero inoxidable, siempre en el sentido del pulido.

No se recomienda exponer el acero inoxidable a lavandinas concentradas ni a productos químicos agresivos como destapa tuberías o quita sarro, porque pueden generar manchas o afectar la superficie. Si ocurriese el contacto, la guía indica lavar rápidamente con abundante agua y secar con un paño suave.

Una causa frecuente es que, luego del uso, queden restos de agua o de productos sobre la superficie. La guía pone como práctica clave lavar con abundante agua y secar con paño o papel suave y limpio luego de cada uso, lo cual ayuda a preservar el acabado y evitar que se fijen manchas o marcas.

La guía recomienda respetar la dirección del pulido al limpiar, porque ayuda a mantener el acabado y evita marcas. En mesadas la dirección es longitudinal, en laterales de pileta es lineal y en el fondo de pileta es circular; por eso siempre conviene frotar acompañando ese sentido.

Para proteger la superficie de piletas durante obras, la guía recomienda cubrir con nylon una vez instalada y correctamente sellada, evitando el contacto con pintura, aceite, agua con cal, polvo y restos sólidos. También sugiere dejar correr el agua entre cinco y diez minutos al usar la pileta por primera vez para eliminar residuos de las tuberías, y luego limpiar la superficie con un paño suave.